Frutas: 18 reglas para combinarlas.

Como padres nos encanta darle la mejor alimentación a nuestros hijos. Ellos en sus primeros años de vida aprenden lo que nosotros les enseñemos. Hoy te traemos una información súper interesante que podrías utilizar para la alimentación de toda la familia, se trata de la combinación ideal de los alimentos y en este caso nos referiremos a la correcta combinación de las frutas.

Muchas de las reglas propuestas aquí, sentirás que son imposibles de aplicar o muy difíciles, pero para cambiar cualquier habito alimenticio requiere tiempo, sin presiones, angustias o estrés. Tomas la información que consideres pertinente y que sientas que vibra contigo e intenta probarla y poco a poco irás conociendo tu propio cuerpo y ayudando a que tus peques hagan lo mismo.

Recuerda que las teorías de la buena combinación de los alimentos surgen para ayudar al ser humano a tener una adecuada alimentación la cual le permita tener un cuerpo y una vida sana.

Las frutas

Las frutas son los alimentos más delicados de la pirámide alimenticia. Botánicamente hablando los frutos oleaginosos (nueces, almendras,  avellanas) también son considerados frutas.

Contienen gran cantidad de azúcares, ácidos, minerales y vitaminas; sólo algunas frutas como por ejemplo el aguacate y la aceituna tienen concentraciones de proteínas.

Las frutas no deben mezclarse con otros alimentos, pues tanto los ácidos como los azucares de las frutas no combinan ni con los almidones ni con las proteínas, igualmente los aceites del aguacate y de la aceituna tampoco combinan bien con las proteínas de los otros alimentos.

Una comida preparada exclusivamente con frutas no ocasionará ningún trastorno digestivo si se saben combinar.

Sandia y arandanos
La forma correcta de combinar las frutas impacta en tu salud

Las frutas suelen clasificarse en:

  • DULCES: cambur, dátiles, higos, frutas secas, uva dulce, lechosa, caquis, chirimoya, entre otras.
  • SEMIACIDAS: manzana, pera, cerezas, mango, frutos silvestres, uva, ciruela, melocotón, endrinas, entre otras.
  • ÁCIDAS: fresas, toronjas, naranjas, piña, lima, limón, arándanos, frambuesas, moras, granada, albaricoque, entre otras.
  • MELONES y SANDIAS

Digestión de las frutas

Las frutas por lo general pasan a un proceso de digestión en el intestino  pues pasan rápidamente por la boca y el estómago.

Al consumirlas con otros alimentos que tienen que permanecer un largo tiempo en el estómago para poder ser digeridos, las frutas quedan atrapadas en él hasta que se complete la digestión de esos alimentos, provocando una descomposición de las mismas.

Los estómagos sensibles suelen sentir de una vez trastornos ocurridos por esas combinaciones, mientras que estómagos más fuertes podrán presenciar a la larga esos trastornos.

Reglas para comer las frutas

El Doctor Herbert  Shelton y otros autores proponen variadas reglas para el excelente consumo de las frutas. Entre ella tenemos:

Regla 1: comer frutas en una comida compuesta exclusivamente por ellas.

Regla 2: Se recomienda que la comida de frutas se haga para el desayuno, la cantidad de fruta dependerá de cada quien, lo ideal es que la persona aprenda a conocer sus propias necesidades y limitaciones.

Regla 3: Las frutas se consumen una hora antes de las comidas.

Respecto a los frutos oleaginosos

Regla 4: Los frutos oleaginosos combinan de forma idónea con las verduras y con las frutas ácidas. Esto aplica para los frutos oleaginosos ricos en proteínas y no para los frutos oleaginosos que contienen mucho almidón como el coco, castañas, bellotas, entre otras.

Regla 5: Las frutas dulces y los frutos oleaginosos no forman una combinación adecuada a pesar de ser deliciosa su mezcla.

¿Cómo se comen los aguacates?

Regla 6: Los aguacates no se deben combinar con otros alimentos proteicos (leche, huevos, carne). Al  tener un alto contenido en grasas inhibe la digestión de las otras proteínas.

Regla 7: Los aguacates no deben comerse con frutas dulces ni tampoco con frutos oleaginosos.

Para las frutas dulces, ácidas y semiácidas

Regla 8: Las frutas ácidas y las frutas dulces se consumen en comidas separadas. Por ejemplo: no se debe mezclar dátiles, higos o cambures con naranjas, toronja o piña.

Regla 9: las frutas semiácidas pueden mezclarse con las frutas ácidas o dulces, pero jamás las frutas dulces con las ácidas.

cuida como combinas tus comidas

Sobre frutas ácidas

Regla 10: Las frutas ácidas no deberían consumirse con ningún tipo de edulcorante como el azúcar, la miel u otros. Ejemplo si las toronjas son amargas o excesivamente agrias hay que buscar variedades más dulces.

Regla 11: No consumir ácidos provenientes de las frutas con proteínas. Ejemplo: no consumir jugo de piña, tomate, toronja, entre otras con carne animal.

Regla 12: El jugo de limón, el vinagre u otros ácidos utilizados para aderezar las ensaladas que acompañan a alguna comida proteica,  producen una detención en la secreción del ácido clorhídrico en el estómago, impidiendo la correcta digestión de las proteínas, pues cuando los ácidos y proteínas se consumen juntos, producen substancias putrefactas.

Regla 13: Tanto las nueces como las frutas ácidas pueden consumirse con queso, el cual es considerado proteína. No es una combinación ideal pero los ácidos no demoran la digestión ni de las nueces ni del queso, ya que ambos contienen cantidades suficientes de grasas o aceites, capaces de detener la secreción gástrica por un tiempo más largo que el que requeriría el ácido de las frutas ingeridas solas.

Frutas dulces y el almidón

Regla 14: No consumir almidón con azúcares.

Los azúcares son digeridos en el intestino delgado, mientras que el almidón comienza su digestión en la boca, luego en el estómago si las condiciones son adecuadas. Cuando se consume azúcares con otros alimentos,  esta permanece en el estómago un largo rato hasta que se completa la digestión de los otros rubros y como los azúcares suelen fermentarse muy rápidamente en el estómago por las condiciones de calor y humedad, el azúcar genera una fermentación ácida.

Tanto las jaleas como compotas, mantecas de frutas, miel, melaza, jarabes y azúcares industriales agregados a tortas, pasteles, cereales, pan, papas, entre otros, producen fermentación, lo cual se manifiesta como acidez, eructos ácidos y otras evidencias de indigestión.

Al estar el almidón envuelto en  algún edulcorante (azúcar, miel, jarabes, compota) el azúcar impide la primera digestión del almidón, la cual ocurre en la boca, gracias a la saliva. Por ejemplo el pan con mantequilla no causan indigestión pero al agregarle algún azúcar (mermelada, miel) puede generar trastornos digestivos.

Regla 15: Las frutas dulces con almidones producen fermentación. Por ejemplo el pan relleno de dátiles, pasas, higos, entre otras frutas dulces, no se recomienda.

Regla 16: No combinar el dulce de frutas jarabes, miel u otros azucares con las proteínas pues tiene un efecto inhibidor sobre la secreción del jugo gástrico y sobre la actividad estomacal. Concordando con la recomendación de las madres a sus peques de no comer el dulce antes de la comida, pues se les irá el apetito. Los azúcares ingeridos con las proteínas impiden la digestión de las mismas.

Los vegetales y las frutas

Regla 17: Los vegetales de hoja verde son el único grupo que combina perfectamente con las frutas.

Melones y sandías

Regla 18: Los melones y las patillas se consumen solos.  No deben comerse entre comidas, sino como una comida.

Muchas personas suelen  quejarse de que los melones o las patillas no les caen bien, siendo ambas frutas tan saludables y fáciles de digerir.

Esto es porque ambas frutas no se digieren en el estómago sino la pequeña digestión que necesitan ocurre en el intestino al igual que le pasa al azúcar. Si se ingieren con alimentos que necesitan una larga permanencia en el estómago para poder ser digeridos, tanto los melones como la sandía quedan retenidos, causando gases, malestar e indigestión, porque al descomponerse tan rápido tienden a producir gases y molestias al ingerirlos con la mayoría de los demás alimentos.

 

Infinitas posibilidades

Al conocer  las frutas que consumes, preguntándote si son dulces  o ácidas o están en esa transición de ser semiácidas pero que si las dejas madurar un poco más pasan a ser frutas dulces, este tratar de comprender los alimentos que consumes a diario te darán la libertad de crear infinitas y deliciosas combinaciones a la hora de comerlas.

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