Mi bebé es LME y tarda mucho en defecar ¿es malo?

Pregunta completa: Hola, Mi Bebé tiene 1 y 15 días de nacido. Recién nacido alcance a darle como 4 veces tetero de fórmula NAH 1 OPTIPRO, pero sentí que no le HIZO bien, desde entonces solo opte por lactancia exclusiva, solo tética. Últimamente tiene muchos gases con olor, en ocasiones cuando saca sus gases le dan ganas de llorar. Llevaba 4 días sin hacer popó y yo al ver que llevaba ese tiempo le ayude con una Cebollita e hizo popo color mostaza espeso y había un pedazo de popó más espeso diferente al resto, también se veía un poquitito de sangre en el popó pero muy mínima (solo mirándola muy cerquita se podía ver). Le comenté a mi doctora que demoraba en hacer popo y me dijo que si yo sufría de estreñimiento y efectivamente si, entonces me dijo que comiera bien, que eso le podría estar afectando al bebé, pero yo como bien y tomo 3 litros de agua al día. Hoy mi bebé ya lleva 2 días sin hacer popo… ¿es normal que tarde tanto en defecar? ¿Ha que se debe esto? Por favor estoy preocupada.

Respuesta:

Hola querida mamá, nos contenta que nos hayas contactado para aclarar tus inquietudes en cuanto a la frecuencia de deposiciones de tu bebé. Esperamos que en la siguiente información puedas encontrar respuestas a tus preocupaciones y logres sentirte más tranquila.

Con la llegada de nuestros bebés, comenzamos a experimentar diversas preocupaciones sobre los diferentes aspectos de su crecimiento. La frecuencia y características de las deposiciones de los bebés es uno de los temas que causa más inquietud y uno de los menos discutidos.

Las características de las heces de nuestros pequeños varían de acuerdo al tipo de alimentación que les proveamos, así como a la etapa de desarrollo en la que se encuentran.

¿Cada cuánto deben defecar los bebés con LME?

Muchos pediatras y expertos en nutrición indican que, durante las primeras 4 semanas de vida nuestros bebés presentan deposiciones diarias. Estas pueden ser escasas y con abundante volumen o, muchas veces al día con poco volumen. Algunas pautas generales indican que los bebés con lactancia materna exclusiva (LME) defecan más que los bebés con alimentación mixta. Además, generalmente después de las 4 o 6 semanas de vida, las deposiciones van disminuyendo, de manera que los bebés más pequeños que tienen una alimentación con LME,  suelen defecar con más frecuencia que los bebés un poquito más grandes (fuente).

Posterior a las 4 a 6 semanas de vida, los bebés pueden pasar varios días sin realizar deposiciones (fuente). La mayoría de expertos indican que esto es normal, siempre y cuando se cuemplan estas condiciones:

  • Los bebés se estén alimentando bien (Lactancia materna exclusiva y a demanda).
  • Mojan (orinan) sus pañales diariamente.
  • La consistencia de las heces se mantienen entre pastosa y semilíquida (nunca sólida, ni seca).
  • La coloración varía entre mostaza a verdosa.
  • El bebé no presenta llanto intenso de dolor al hacer su deposición.

Al cumplir estas caracteristicas puedes estar tranquila, puesto que descartas el estreñimiento en el bebé.

Según los pediatras de la Academía Americana de Pediatría, el número de evacuaciones no resulta muy importante en bebés con LME, siempre y cuando el bebé se encuentre saludable y tranquilo en los demás aspectos. De esta manera, se han registrado casos en los cuales los bebés tardan hasta casi 2 semanas en defecar, estando completamente sanos. En estos casos siempre se evalúan que las señales mencionadas anteriormente se cumplan y que el bebé no presente molestias. Además, generalmente cuando los bebés defecan luego de varios días, son capaces de producir una cantidad considerable de heces.

¿Debo ayudar a mi bebé para que defeque?

Si las heces de tu bebé se mantienen blandas y de coloración mostaza o amarillentas, no tienes nada de qué preocuparte si pasa algunos días sin defecar.

Los métodos para “ayudar” a que los bebés tengan deposiciones, como supositorios u otros métodos tradicionales no son recomendados por ningún médico. Al contrario, estos métodos suelen ser contraproducentes, pues el cuerpo de nuestros bebés se acostumbran al estímulo del supositorio y, al crecer, necesitarán del mismo para poder defecar. Además, emplear métodos tradicionales puede causar lesiones en el ano y recto de nuestros pequeños, por lo cual se deben evitar a toda costa.

Tampoco es recomendable que ingieran ningún tipo de infusión u otras bebidas que no sean leche materna. Recuerda que el sistema digestivo de los bebés se encuentra en proceso de maduración y pueden presentar reacciones adversas ante la ingestión de cualquier alimento o bebida antes de los seis meses.

Los gases estomacales

Los gases en los bebés resultan muy normales. En primer lugar, los gases estomacales se producen cuando nuestros pequeños tragan burbujas de aire. En estos casos, los gases suelen eliminarse mediante eructos que, en la mayoría de los casos suelen salir solos.

Para evitar que los bebés acumulen grandes cantidades de gases estomacales, recomendamos que chequees el agarre a tu pecho, para garantizar que esté realizando una succión adecuada. Además, es recomendable ofrecer el pecho antes de que los bebés entren en un periodo de ansiedad y llanto por hambre, pues durante estos episodios suelen tragar aire por la boca, que se va acumulando en el esófago y estómago.

¿Debo preocuparme por los gases intestinales olorosos?

Los gases intestinales o flatulencias se producen en el intestino, debido a la actividad de la flora intestinal (fuente). El olor de los gases, iran cambiando gradualmente a medida que tu bebé va creciendo y su sistema digestivo va madurando.

Durante los primeros meses de vida, los bebés tienen importantes periodos de maduración en el sistema digestivo. Algunos cambios en esta etapa pueden causar la producción de gases con olores similares al yogurt descompuesto, leche cortada o queso, si tu bebé consume lactancia materna exclusiva, estos olores son muy diferentes a los olores que se generan cuando el bebé es alimentado con fórmula, los cuales sulen ser fétidos o podridos. Cabe resaltar, que si el bebé consume vitaminas o suplementos, estos podrán generar gases malolientes.

Asimismo, durante esta etapa se comienza a regular la apertura y cierre del esfínter anal. Este proceso puede estar causando incomodidad en tu bebé, pues en muchos casos durante la expulsión de los gases, los bebés suelen contraer los músculos del esfínter en vez de relajarlos, esto dificulta la salida de los gases y puede causar sensaciones incómodas y la necesidad de pujar fuerte para que salgan.

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé con sus gases?

Si sientes que tu bebé presenta incomodidad a la hora de expulsar los gases, puedes ayudarle con algunos masajes en la zona abdominal. Estos se realizan sin realizar mucha presión y mediante movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj. Además de promover el movimiento intestinal, los masajes pueden relajar a tu bebé y facilitar la salida de los gases (fuente).

También puedes mover las piernitas de tu pequeño simulando pedaleo (técnica de bicicleta), al subir y bajar sus piernas promoverás la liberación de los gases y la sensación de alivio.

Si tu bebé presenta llanto intenso, prolongado y difícil de calmar, deberás consultar con tu pediatra y descartar cólico del lactante. Como hemos mencionado, todos estos procesos forman parte del desarrollo de los bebés y, la mayoría de ellos culminan alrededor de los 3 meses de edad o incluso antes.

¿Debo cambiar mi dieta?

Uno de los mitos más comunes en cuanto a la lactancia materna exclusiva es que la alimentación de la madre afecta la digestión de nuestros pequeños. Ciertamente, algunos alimentos son capaces de cambiar ligeramente el sabor de nuestra leche. Entre ellos se encuentran el picante, la alcachofa y el repollo. Por otro lado, diversos expertos en nutriología afirman que el estado de nutrición de las madres y su estado de salud en general, pueden afectar en cierta medida la composición de la leche producida (fuente).

Sin embargo, es importante recalcar que los gases y estreñimiento de la madre son procesos que ocurren en su propio sistema digestivo, por lo cual no pueden pasar a través de la leche (que se produce en las glándulas del seno). Por esta razón, aunque se recomienda que las madres disminuyan el consumo de algunos alérgenos, cuyas proteínas si pueden afectar la leche, no es necesario que las mujeres que lactan mantengan una dieta estricta. Lo recomendable es mantener una dieta variada y balanceada, manteniendo un apropiado consumo de agua.

En otras palabras, aunque tú sufras de estreñimiento y gases, tu bebé no necesariamente los presentará, pues el sistema digestivo de ambos (mamá y bebé) trabajan por separado.

 

Esperamos que esta información te ayude a sentirte más tranquila y te aliente a mantener la LME con tu bebé. Nuestra comunidad siempre estará dispuesta a apoyarte y ayudarte con tus dudas e inquietudes.

 

Más información en:

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Garrido, J. (2020). Bebés sin Cólicos (defecar). Penguin Random House Grupo Editorial España.

Jana, L. A. & Shu, J. (2021). Número de Evacuaciones (defecar). American Academy of Pediatrics

Morales-Castellanos, M. F., & Escandón-Salazar, D. (2020). Dieta de la madre como factor de producción en cantidad de leche materna.

Santivañez-Ayala, Y. L. (2018). Intervenciones no farmacológicas eficaces para el alivio del cólico del lactante.

2 comentarios de “Mi bebé es LME y tarda mucho en defecar ¿es malo?”

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